La magia del skate está en las misiones
Ir a lugares que ni siquiera imaginarías que existen, encontrar spots únicos y dejar que el instinto te guíe… eso es skateboarding en su forma más pura. No hay mejor motor que las ganas de encontrar algo especial —y quizá, un poco de éxito.

Mesa Colorada, un barrio ubicado en lo más al norte del municipio de Zapopan, donde la Barranca de Huentitán impide que la ciudad siga creciendo, fue el destino. Rubén y Duit ya nos habían hablado de este lugar hace un tiempo.

Erick dejando su huella con este tailtap.
Ahí, escondida entre las calles, está una transición natural de adoquines en un parque al fondo de un barrio que muchos llaman “bravo”, pero que para otros está lleno de posibilidades.
La primera misión fue de reconocimiento. Duit y Rubén nos guiaron un domingo por esas calles que parecían llevarnos directo al destino que imaginábamos. Esa primera vez tuvimos suerte: encontramos el spot y la magia sucedió, bajo un sol incandescente.

Duit y Rubén durante la primera misión un bluntslide a backside y un bello frontside.
La segunda misión llegó poco después, con un escuadrón más nutrido y con la misma energía. Otro domingo, otra jornada llena de éxito.
En el parque hay un pequeño skatepark mal diseñado que, curiosamente, no es el protagonista. Ese se construyó después. Lo ignoramos. La verdadera joya es esa transición “pequeña” —entre comillas— pero desafiante. El entorno te lo pone difícil, de una u otra manera, y eso es lo que lo hace especial.
Para esta segunda vuelta se unieron Francisco Cervantes, Paki, Rubén, Erick Hernández, Aarón Uribe desde Valle de Chalco, y @malvfoto, quien nos dejó estas fotos que probablemente inspiren a muchos a lanzarse a patinar ese lugar.


Bluntslide bien resvalado de Francisco Cervantes.
Aarón Uribe magistral noseblunt slide.

Si decides ir, respeta el entorno, sé precavido y no dejes tu desmadre. La leyenda dice que en ese lugar hay energías que, si no vas con buena vibra, pueden hacer que te lleves un mal rato.