Desde rincones inhóspitos de la ciudad de Querétaro arrancó la misión. Todo empezó por unas fotos que había visto en redes: un canal natural de lluvias, de concreto, con ese potencial crudo que te grita que ahí se puede patinar. Pero esta vez no fue al azar—Israel (El Sholo), Agustín Ramírez y Luis Ángel Díaz, locales que ya conocían el lugar, fueron quienes me llevaron directo al spot, un punto perdido entre lo que parece ser un futuro desarrollo de casas: terreno abierto, calles a medio trazar y ese canal escondido como diamante en bruto.
Al llegar, el lugar prometía, pero no regalaba nada. Tocó meterle mano: casi una hora limpiando rocas, tierra y plantas, bajo el sol del mediodía cayendo sin piedad, con apenas una sombra que no alcanzaba para todos. De esos spots que te ponen a prueba antes siquiera de pensar en patinar.
Lo más radical era ese ledge que sobresale del bank del canal. Incómodo, técnico, de esos que te exigen entenderlo antes de dominarlo. Pero justo ahí está la magia: el spot no es fácil, pero tiene un sinfín de posibilidades para quien se lo gana.


El sholo a la izquierda, Luis al centro y Agustín a la derecha.
Detrás de cámaras.
Después de varios intentos y de descifrarle la lógica, Luis Ángel Díaz (Oskeer) logró conectar el truco. Un smith bien puesto, trabajado, de esos que saben distinto porque costaron desde la primera barrida hasta el último intento. Se celebró como se debe.
El resultado la portada semanal de Urbeskate por @malvfoto
Terminamos la sesión al 100, en un lugar donde prácticamente no pasa nadie, donde el ruido de la ciudad se queda lejos y lo único que importa es el spot, la banda y el momento. De esos días que se quedan.
Gracias a @vivelaskateshopqueretaro por todas las facilidades.